Una noche a puro canto sureño cerró el ciclo Canciones de Miércoles, especial artistas municipales

posted in: #Efemérides | 0


En un concierto cargado de emotividad y fuerza, el trío conformado por Mario Maidana, Julián Aguilar (Delegación Catedral) y Diego Garay, músico invitado, ofrecieron un repaso por su repertorio de raíz folklórica, erigiéndose en voz de los paisanos, los parajes y las luchas de la Patagonia, aunque no faltaron expresiones de otros puntos del país.

La noche del miércoles (26/11) tuvo sabor a tradición y a tierra adentro, demostrando que la música sureña goza de una vitalidad arrolladora. Fue más que un recital; fue un encuentro íntimo con las historias que teje el viento en los confines de esta tierra.

La velada comenzó con los acordes de Oración del Remanso, de Fandermole, donde las voces de Mario, ronca y poderosa, y Diego, más suave pero con igual potencia, se entrelazaron en un homenaje y un sentido agradecimiento. Desde el primer momento, quedó claro el tono del recital: autenticidad.

El canto de un pueblo


El recital fue un viaje sonoro por la geografía y el alma patagónica. Temas como Por el Tucu Tucu, un verdadero himno para la región, y Aoniken de Hugo Gimenez Aguero, un canto de lucha con una letra contundente – “Para que te despoblaron, si no te saben poblar” –, plantaron bandera sobre la identidad de la región.

Virgencita de la Huella, que Mario dedicó a una tía, pintó con crudeza la vida del poblador de campo, mientras que la Chacarera del Olvidado resonó como un grito aguerrido de quien se siente parte de un linaje, pero postergado.

Uno de los momentos más personales llegó con un tema de Diego Garay, dedicada a Aimé Painé, con Mensajera del tiempo, a lo que siguió otro tema de Alejandro Cerda dedicada al barrio Virgen Misionera. “Se visten de verde tus calles de tierra” – fue un poema visual a la vida de un barrio “bendecido por la naturaleza y gente trabajadora”.

Homenajes, destreza y un recitado inolvidable

El recital mostró todas sus facetas. Julián Aguilar tuvo su espacio para lucirse con el acordeón en un vibrante chamamé. La Zamba de Balderrama transportó al auditorio al norte argentino, y el pedido del público fue atendido con un contundente 5 Siglos Igual de León Gieco. Pero fue el momento del recitado el que capturó la esencia más pura de la tradición. Mario narró Hubo pago en el Obraje de Luis Landriscina, -que le enseñó su padre -, al ritmo de una milonga, en una escena de una potencia narrativa magistral.

Cierre con orgullo tehuelche y carnaval

La parte final del concierto subió aún más la apuesta. Cacique Yatel de Hugo Gimenez Aguero sonó como un himno de resistencia. Tras el tema Sobreviviendo de Víctor Heredia, el trío despidió la noche con la nostalgia de Loncomeo del amor Mapuche de los Hermanos Berbel y la alegría desbordante de un carnavalito con un continuado con unas estrofas de Entra a Mi Hogar de los Manseros Santiagueños que funcionó como una metáfora perfecta: una invitación abierta a adentrarse en el corazón de estos tres músicos que, con su guitarra, su acordeón y sus voces, supieron construir una verdadera noche inolvidable para el canto sureño y argentino. 


“Canciones de Miércoles” es una iniciativa en el marco del Día del trabajador/a municipal organizada por la Escuela Municipal de Arte La Llave, el Departamento de Cultura Comunitaria (dependiente de la Subsecretaría de Cultura de Bariloche) y el Departamento de Comunicación Interna (de la Dirección de RRHH), que se despide hasta el próximo noviembre 2026, cuando nuevamente se convoquen a artistas municipales a ser parte de esta enriquecedora experiencia.